Mi niño decaído! Qué pasa?
- 8 ago 2017
- 2 Min. de lectura
¿En que gastan la energía los niños?

Todos sabemos que los pequeños tienen mucha energía y que les gusta estar brincando y jugando y es que es EL trabajo de los niños, a partir de explorar este mundo al que acaban de llegar, serán capaces de desarrollarse y de aprender, pero en ocasiones, no permitimos que ese trabajo sea hecho por una serie de situaciones contextuales o educativas, siendo los riesgos diversos:
-ansiedad
-mal comportamiento
-dificultad para concentrarse
-déficit en el desarrollo cognitivo
-déficit en el desarrollo social
-miedos
-pesadillas
-sobre estimulación
Claro, todos diremos que no deseamos eso para nuestros pequeños y que jamás los expondríamos a esta situación, pero lo qué pasa es que a veces no sabemos qué lo estamos haciendo, así que a continuación enumero algunas situaciones comunes que hacen que nuestros niños gasten su energía psíquica en lo que no les corresponde:
Poner pocos límites o que los mismos no sean claros- los niños saben que deben detenerse en algún momento, al no saber cuál es, pasan mucho tiempo fantaseando sobre lo mismo, acompañado de ansiedad o miedo.
Falta de consecuencias o que las mismas no sean congruentes- se asemeja a la situación anterior, agregando el hecho de la inseguridad que causa el mensaje de que el adulto al cuidado no hará lo necesario ("¿lo hará para protegerme?")
No tener rutinas claras- los niños pueden pasar mucho tiempo tratando de predecir lo que pasará y causa una sensación de inestabilidad.
Muchos estímulos a su alcance- en esta situación, los pequeños estarán todo el tiempo tratando de hacer elecciones y gastarán mucha energía en eso, sin poder concentrarse en el aquí y el ahora.
Asustarlos o exponerlos a situaciones de miedo- los chiquitos pasaran mucho tiempo tratando de asimilar estas situaciones, tendrán fantasías al rededor de las mismas y pasarán mucho tiempo descifrando como defenderse.
Exponerlos a violencia- ocurre lo mismo que en el punto anterior y después de un tiempo, también provoca una normalización de la violencia.
Dormir poco- los niños pequeños necesitan dormir lo suficiente durante el día y la noche para poder asimilar el mundo, de lo contrario; los acontecimientos se vuelven confusos y en ocasiones abrumadores.
Claro que no es necesario que todo padre, madre, maestro sepa cómo hacerlo pero esto puede dar una guía y si la situación lo amerita, siempre se puede buscar ayuda especializada.












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