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Amores que matan: Indefensión aprendida

  • 9 sept 2016
  • 3 Min. de lectura

Tus palabras me hieren y a mi cuerpo desangran, como puñal que se clavan, en mi mente y mi alma. Como flechas de hierro laceran a mi carne, y me dejan sin fuerzas dolorida y sin ganas. Son falsas las caricias que inventan tus manos, me doblegan, me confunden, y termino perdonando. Necesito de la mano y los brazos de amigos, para salir del martirio, del dolor y el castigo. (Mujer maltratada, Una mujer, un mar en calma, Delia Arjona)

Esta historia puede ser tu historia, mi historia o la de cualquiera. Un día seguramente todo empezó fabuloso, el amor se respiraba en el aire, poco a poco las atenciones de ese hombre te enamoraron, los mensajes, las llamadas, su espera a fuera de tu trabajo o de tu casa, te hacían sentir amada, el clásico “me mandas un mensaje cuando llegues porque me preocupo por ti”, todo iba viento en popa, pero poco a poco las llamadas tenían que ser contestadas en el momento, no te diste cuenta pero comenzaste a complacerlo en todo, poniéndote la ropa que a él le gustaba y dejando de ponerte la que tu preferías, era un detalle para que te viera bonita, dejaste a los amigos, porque él no confiaba en ellos, a las amigas por ser mala influencia e incluso a la familia; poco a poco, las caricias, pasaron a los empujones y jaloneos hasta que llegaron a los golpes, los celos se volvieron gritos, reclamos e insultos y un día te diste cuenta cuál indefensa estabas…. Tal vez esta historia te suene conocida ya sea por ti o por alguien más, Si esta no es historia tuya y es la de alguien más, has secado sus lágrimas, curado sus heridas, le has dicho que estás ahí para apoyarla, incluso has sido dura con ella, y has perdido la paciencia gritándole lo tonta que es, peguntándole ¿por qué sigues ahí? En las pláticas con los demás todos se preguntan lo mismo y hay hasta quien dice: -seguro le gustan los malos tratos por eso no se va…. Si esta es tu historia probablemente en este momento te sientas indefensa y pienses que hagas lo que hagas las cosas no cambiarán o hasta empeoren, el mundo parece un espiral eterno que da vueltas y vueltas llegando al mismo punto, pasas de la agresión, la reconciliación y la tensión de volver a fallar, este es el ciclo de la violencia…te has vuelto callada, apagada, indefensa, esto lo has aprendido a través de tu dolor y miedo, no es que te guste el maltrato, es que no encuentras salida, y quieres quedarte quieta como un animalito asustado. Los expertos en el tema le han llamado Indefensión Aprendida, al Síndrome que padecen las víctimas de maltrato, y es una adaptación psicológica para procesar el dolor, estas personas perciben su situación como inmejorable, en la que no pueden hacer nada para evitarlo. Entre más expuesta esté la persona a maltratos más incapaz se sentirá de reaccionar ante la situación. A pesar de que la percepción general es que basta con que la persona ponga fin a esto se acabe, no siempre es así, lo más adecuado es que reciba ayuda profesional para poder romper con esta situación y comenzar una nueva vida de amor propio y reconstrucción de sí misma.

“Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos en el desafío de cambiarnos a nosotros mismos” Viktor Frankl (neurólogo y psiquiatra austriaco, sobreviviente de los campos de exterminio)

Recomendaciones: Libros: Una mujer, un mar en calma, (Arjona Delia) El hombre en busca de sentido, (Frankl Viktor)

Película: Te doy mis ojos, (Dir. Icíar Bollaín)

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